ICVU INDICADOR DE CALIDAD DE VIDA URBANA MAYO 2012

18 May

El estudio, realizado por el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica y la Cámara Chilena de la Construcción, reveló que –aunque persisten diferencias de calidad de vida entre las principales comunas y ciudades del país– en los últimos 10 años la inversión público-privada ha permitido homogeneizar las condiciones y disminuir significativamente las brechas entre sus habitantes.

El ICVU evaluó la calidad de vida de 69 comunas –34 de la Región Metropolitana y 35 del resto del país–, así como de 10 ciudades metropolitanas, que corresponden a capitales regionales y que tienen por sí solas o en conjunto con otras comunas más de 300.000 habitantes. (Más)

Los comportamientos ordálicos

18 May

Cuando fui a Chile, a principios de este año, a presentar mi libro La Prevención Especializada,  conversé mucho con el equipo de LaPala; jóvenes sociólogos que estuvieron muy cerca mío durante todas las presentaciones/conferencias. También intercambié bastante con diferentes actores sociales de Santiago, de la Octava y de la Novena región.

Ya fuese en conferencias o en conversaciones cara a cara, los temas eran casi siempre los mismos. De manera recurrente se hablaba de la diversidad de las prácticas sociales, y de las diferencias que recubren los paradigmas de las intervenciones sociales entre Chile y Francia.

Ellos y yo sabíamos perfectamente que no podíamos comparar dos realidades diferentes. Dos sociedades con historias e itinerarios distintos. Sabíamos además, que no podíamos colmatar (tan sólo con buena voluntad) los vacíos, las brechas o las fisuras que dejan los sistemas económicos de cada país en los muros del edificio social. (Más)

“Movimientos Sociales, Populares y Sindicales”

17 May

El mundo y Chile cambian inexorablemente ante el avance de los movimientos sociales. Lo que ayer era un anhelo de recomponer lo que el poder había separado (la idea y la praxis), hoy se nos aparece nuevamente como interpelación a develar la comunidad latente. Es por esto que el número 13 de Actuel Marx Intervenciones estará dedicado a pensar a los movimientos sociales, pilares de la construcción tradicional y contemporánea de las resistencias a las relaciones de poder. Si por una parte los movimientos fueron la base sobre la que se conformaron las luchas sociales en el siglo XX, el nuevo siglo pareciera identificarlos con formas novedosas y no ortodoxas en la búsqueda por lograr realidades menos opresivas para los pueblos. Repensar el rol de los movimientos sociales, sus diferentes capacidades para modificar los contextos en que se encuentran insertos, ahondar en su puesta en escena y vislumbrar nuevas formas que han adquirido o pueden adquirir, son los elementos basales para la presente convocatoria, considerando, desde el inicio, que los movimientos sociales desbordan siempre el juego político y plantean, precisamente, un desafío al pensamiento contemporáneo, toda vez que éste no ha de buscar cerrar la relación entre teoría y praxis, sino, por el contrario, abrirla hacia la potencia que le es inherente. (Más)

¿De qué hablamos cuando hablamos de energía?

15 May

Uno de los mayores desafíos que enfrentan las empresas proveedoras de energía dice relación con hacerse cargo de escenarios en que el cliente deviene ciudadano y la venta del servicio un derecho. Tal vez el ejemplo más claro respecto a este punto se encuentre en la nueva Estrategia Nacional de Energía promovida por el Gobierno en febrero de este año.

Hoy las empresas son demandadas desde diversos frentes (el tiempo en que solamente era el holding o el consorcio quien tomaba las decisiones ha queda irrevocablemente atrás), entre ellos por sus clientes. Fenómenos como la morosidad, el corte del suministro o la acumulación de deudas impagas, constituyen síntomas de cuestiones que parecen mucho más complejas que las simples decisiones gerenciales. Y es que algo parece suceder con los clientes de estos servicios “básicos” y que las empresas proveedoras en Chile parecen soslayar al evadir asociar al simple consumo del servicio, otras dimensiones.

Si bien la energía ha sido: “calor de hogar”, “tus sueños son nuestra energía”, “con toda la energía del mundo”, “energía amiga”, está claro que no ha sido nunca solamente energía. Esta situación ha quedado especialmente de manifiesto cuando las aspiraciones de los clientes se han “disociado” de las del proveedor.

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BID convoca a propuestas de estudios que midan los costos del crimen y la violencia en América Latina y el Caribe

15 May

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) convoca a presentar propuestas de investigación para la medición de los costos que generan el crimen y la violencia en América Latina y el Caribe. La fecha límite para enviar propuestas es el 15 de junio de 2012.

El crimen y la violencia constituyen uno de los principales problemas que afligen a los ciudadanos de América Latina y el Caribe y al que los gobiernos destinan innumerables esfuerzos y recursos. Además estos problemasinhiben el crecimiento económico y el desarrollo social de los países, ya que inciden negativamente en el clima de negocios y perjudican el bienestar de los ciudadanos, sobre todo los grupos más vulnerables de la sociedad. (Más)

Núcleo de estudios en procedimentalidad

15 May

El día lunes 28 de mayo se realizará el segundo encuentro del Núcleo de Estudios en Procedimentalidad en la Escuela de Trabajo Social de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Este grupo está conformado por destacados profesionales de diversas áreas del conocimiento y profesores de la Escuela de Trabajo Social y busca profundizar en el concepto de procedimentalidad en Intervención Social, a la vez que desarrollar herramientas aplicadas a la intervención. La iniciativa es impulsada por el Área de Estudios Sociales de la Fundación Proyecto Propio y Personas en Movimiento.

Con presentación de Carlos Peña comienza ciclo de clases magistrales 2012 del IDH

10 Mar

Bajo el título “Desafíos de la filosofía política moderna”,  el rector de la UDP Carlos Peña dará inicio al Ciclo de Clases Magistrales del primer semestre 2012 del IDH. Esta actividad se realizará el lunes 12 de marzo a las 18:30 hrs. en el Auditorio Biblioteca Nicanor Parra UDP (Vergara 324, Santiago). Al finalizar se ofrecerá un vino de honor para dar la bienvenida a una nueva generación de estudiantes que se incorpora este año al programa de Magíster en Pensamiento Contemporáneo.

Luego el ciclo continúa con destacados invitados nacionales e internacionales. El programa semestral completo aquí.

“Cultural diversity is always an enrichment” – An Interview with Armin Nassehi

26 Feb

With and/or parallel to each other? And according to which rules? In the integration debate the value of cultural diversity often gets short-changed. An interview about this with the Munich sociologist Armin Nassehi. (más)

Las Asistentes Sociales ya no quieren ser princesas.

13 Jan

¿Qué sucede actualmente con las princesas?.

Las princesas son una institución en crisis, que duda cabe.

El reciente matrimonio del mayor de los príncipes de Inglaterra con una plebeya no es sino la última y más bullada de sus manifestaciones, sin embargo, y a pesar de ello, no deja de ser sorprendente la desaparición de aquella que, según la tradición británica, debía casarse con el príncipe: una mujer de alcurnia, capaz de proyectar y mantener la fantasía del reino a través del rito del matrimonio real, es decir, proyectar, a través de su vida, una cierta idea del orden.

No deja de ser inquietante la opacidad en que parece pervivir tan ilustre institución social.

La noción de princesa, es verdad, se alimentó desde los años setenta en delante de cierto glamour, sin embargo la idea principal (¡!) contenida en la trayectoria de la princesa es la esperanza (que proviene del latín esperare), puesto que, en cierta medida, las princesas esperaban, en el transcurso de sus vidas, el cumplimiento de los “altos designios” a los que la sangre y la nobleza, es decir, el orden divino y mundano, que de ella dependía, se realizaran en ellas a través del matrimonio con un príncipe. Nada más, nada menos.

La princesa fue, durante muchos años, lo que llamaríamos hoy un “objeto de deseo” masculino y femenino y su lugar simbólico en la sociedad medieval se proyectó aún en el siglo XIX. ¡Cómo no imaginar a Ana Karenina o Madame Bovari como princesas enredadas en problemas eminentemente modernos y relacionados a la naciente autonomía femenina!.

La pregunta por las princesas, me lleva a otra curiosamente semejante.

¿Qué sucede actualmente con las Asistentes Sociales?.

Las Asistentes Sociales son una institución en crisis, que duda cabe.

No me refiero a aquellas mujeres que con su esfuerzo y tesón lograron forjar la profesionalización de una disciplina que, con el correr de los años, fundó las primeras políticas sociales, convirtiéndose para la historia social de Chile en aquello que María Angélica Illanes llama, “Cuerpo y Sangre dela Política”. Tampoco me refiero a aquellas profesionales que día a día se afanan en lo social, muchas veces en condiciones precarias y de “locura administrativa” y que, con justicia han conformado una historia disciplinaria que ha circulado, otras tantas veces a “contrapelo” del poder.

Cuando hago referencia a las Asistentes Sociales como “Institución en crisis” me refiero mas bien a una cierta  metamorfosis profesional que ha llevado a la intervención social, es decir a la ocupación de aquellos que hacen Trabajo Social, a transformarse en una institución des anclada de la institución Asistentes Sociales y donde hoy se juegan muchas más cosas que el prestigio o el saber de una disciplina única o con pretensiones hegemónicas.

Uno de los nudos desde los que se me antoja posible des (atar) la cuestión de la crisis ya enmarcada es la idea tras la institución, es decir, el concepto de profesión.

La palabra Profesión proviene del latín profesare, es decir, supone una cierta vocación expresada explícitamente en una voluntad del sujeto por regular su propia conducta respecto a esas normas del “arte” cualquiera sea éste. Es así como, por ejemplo, los médicos se ajustan a los cánones hipocráticos o los abogados a los juramentos.

Más allá de las disposiciones éticas dispuestas para cada disciplina, esta disposición a regular la conducta propia del ejecutante de la profesión se expresa también, por lo tanto, en la aceptación del sujeto a conocer aquello que “es necesario saber para proveer ese servicio a la sociedad” que es, finalmente (“y mal que a vos os pese”), quien concede la licencia social para ejercer las profesiones.

Sólo bajo este presupuesto una persona es capaz de entregarse, aún anestesiada, por ejemplo, a las manos de un cirujano y su equipo (que además conversan de fútbol mientras hace, cada uno, lo que debe hacer, al unísono).

Las princesas y las Asistentes Sociales (como instituciones sociales) dependían de lo que les “correspondía por derecho” más allá del tiempo en que vivían su propia historia (tal vez esto es lo que las hace familiares y las vuelve a la vez, personajes mas bien trágicos e inactuales).

Hoy, al parecer, la intervención social más que depender de la buena reputación (o la fe puesta en la formación que imparte tal o cual universidad tradicionalista y/o privadista), depende de la actualización y la aceptación social del aprendizaje que se irradia del conocimiento experto.

Actualmente la especialización en intervención social es uno de los únicos imperativos capaces de contribuir en contextos de alto rendimiento, a leer fenómenos complejos y encontrar soluciones sustentables, a la vez que a no dar por “sentado” lo que le corresponde a una institución por “ser quien es”.

Finalmente las princesas se han quedado tristemente solas y más allá del tiempo.

Salud por ellas.

Ángel Marroquín. Mg Trabajo Social

Dimensión conceptual en la intervención.

13 Jan

Se me preguntaba en una ocasión: ¿qué concepto es mejor para abordar tal o cual situación a través de un programa social?. Esta pregunta me hizo volver a preguntarme por el estatus de la dimensión conceptual en la intervención social.

 Como Teresa Matus señaló hace cerca de 10 años, la intervención social fundada comporta al menos cinco elementos: una dimensión contextual, una ético-política, una conceptual, una epistémica y una estética, que hacen posible: “pensar propuestas para Trabajo Social reasumiendo una relación contradictoria de teoría y praxis en el horizonte de una comprensión social compleja, de una intervención social fundada en otros parámetros” (Matus, 2000:26)

Deconstruir una intervención social querría decir, entonces, rastrear el ensamblaje de estas dimensiones a la vez que señalar los efectos de sus acoplamientos. Frente a esto,  no resultan ingenuas las opciones epistémicas señaladas por el diseñador, sino más bien, nos propone Matus, son estas misma opciones las que delimitan: “un régimen de la mirada” a partir del cual lo social es descifrado y producidos ciertos efectos. En otras palabras, la forma que tenemos de entender las cosas, funda una forma de relacionarnos con ellas.

Pese a la claridad de estos supuestos, se suele pasar por alto (cuando no lisa y llanamente obstar cualquier discusión sobre el punto), esta dimensión conceptual a la hora de pensar los efectos del programa respecto a sus públicos. Esta situación torna opacas ciertas zonas de oportunidades para el programa y para sus diversas audiencias (stakeholders). ¿Cuáles son estas zonas?.

En primer lugar, los programas pierden la oportunidad de establecer parámetros comparativos propios y en sintonía con su matriz conceptual y con los lineamientos ético-políticos que orientan sus metas. Esto quiere decir que, en cierta medida, pierden la posibilidad de medirse consigo mismos para definir “donde les aprieta el zapato” y prevenir y corregir desviaciones de la misión.

Las audiencias pierden la posibilidad de evaluar los logros en relación a matrices conceptuales específicas y con rendimientos diferenciados, contribuyendo con ello a la opacidad, al “todo vale, todo es lo mismo” en el mundo de las intervenciones sociales. Esto apunta a que las intervenciones aparecen transparentes, indiferenciadas al observador del mercado desincentivando la competencia.

Esta opacidad, en su conjunto, provoca que la entrega de asignaciones (monetarias, capital reputacional etc), a programas sociales no se lleve adelante con la información técnica necesaria como para justificar la promoción de cierta oferta para ciertas audiencias. Se promueve asimismo la indiferenciación y, por lo tanto, la disminución de competencia en el mundo de las intervenciones sociales.

Este último punto nos lleva a la idea pertinaz de cierta “necesidad” de las intervenciones sociales: quienes desean promover intervenciones en la indeterminación conceptual recurren hábilmente a la supuesta “necesidad y urgencia” que de esas intervenciones tienen sus públicos, es decir, la “miseria solvente” (Karsz, 2007). Sucede que rara vez estas intervenciones “urgentistas” hablan de estándares mínimos, comparaciones y/o garantías de que, al menos, no saldrán las personas en peores condiciones que las que los llevaron a acceder al programa.

Luego de pensar estas y otras cosas le respondí a mi atribulado consultante: ¿Qué clase de cemento usar?. Depende. Depende del uso de la calle que quiera usted construir.

Ángel Marroquín. Mg Trabajo Social